Era un cuadro entre pepitas de colores, eran las 11.. y no habian onces, acostumbraban hablar tarde en las noches de noche, pero hoy casualmente ella habia decidido provocar sus ancias de conocerle, de contaminar sus pensamientos con unos labios calidos y rosados que se mostraban exquisitos entre sueños... y unos lilas, y unos lirios, y unas palabras heridas, cruces y navajas y una canción. caminaron entre los arboles, entre la hierba, entre el estiercol y el olor a pobreza de las calles vacias... de dinero y llenas de gente sin pudor, habian tres carriles en el día, uno apuntando el norte, otro el sur y un tercero que no tenia rumbo, donde todos corrian de izquiera a derecha por la misma desubicacion de sus mentes vacias y llenas de pecado, de ganas, de miedo, como las calles, como la mente de ella, como la de él, ... llenos de suerte, de una busqueda sin encuentro, de tener la suerte de no hallarse nunca entre sonrisas oportunas, sino mas bien entre tristezas y el desconcierto de otros. buscaban un poco de vida, una estrella, una huella entre las pisadas alfombras de los recuerdos, pero no encontraban mas que silencios y ruidos equivocados, como amarillos soles entre blancos colores... un bronceado perfecto y unas miradas que no venian consigo. Era tan absurda, tan inesperada, de manos blancas y mirada callada, como preguntando!... como preguntandole con cada suspiro si le encontraria una noche en sueños, como respondiendo con miedo, que no le esperara nunca en las noches.. ni en los sueños, ni mucho menos en las mañanas de lluvia, ni en las tardes de almuerzo. Como renegando aceptarle el obsequio. como terminando sin una buena frase, sin una voz, con ganas de dormir temprano con un hasta mañana y una buena clásica de Bach para decir Adios.
Con vinagre y cebollas, una cena solo para mi, romantica, solo para mi con velas imaginarias, y luces encendidas en medio del balcon. Imagino que la felicidad ha de ser algo como esto como una cena, romantica... solo para mi. me gustaria que me quisieran como no quiero, odio que me quieran como quieren quererme! ¿quien sabría querer una solitaria que disfruta sus momentos a solas?.
Te perdonaría todo, te aceptaría todo, menos que me hagas compañia en medio de las luces de la luna encendida, con velas guardadas y vino amarillo, con sabor al dulce que solo yo soportaría. Quiero aprovechar las noches .... !como disfruto estas noches sola! sola, como para dormirme llorando como para llorar a carcajadas, y despedirme del tiempo y olvidar la cena. y prepararme unos huevos a las dos de la mañana.
Soledad mía, compañía de mí. amor mío. corazón de nadie y compartido. comparte tu amor conmigo y soy tan ambiciosa que prefiero que nunca nunca sea para nadie más que para mí.
Hoy dormiremos solas, solas en medio de las cobijas que me hacen sudar cuando siento que te mueves con el viento. Invitaré la compañía de nadie a mis despedidas, cada noche, en mi oscura y tranquila habitación cerrada. en mi aparente cueva llena de gente callada que encajan su máscara al rostro, cada vez que decido salir a saludar. - Hola, ¿qué tal?
Te invitaré a que me acopañes en los días, en los sueños, a que me ames en silencio, a que me quieras como no te quiero, a que me saludes con sonrisas y te despidas con amargas risas. Te invitaré a mil eventos, a contarte cuentos...
Pero olvidate de querer sentarte a disfrutar de mi cena.
Olvidate de querer tocar la puerta a media noche, solo para alimentar mis penas.
yo no sabia que contando las nubes del cielo se podian idealizar estrellas sin ver la noche.
nos pasamos la vida viendo estrellas, pero olvidamos la noche y nos dedicamos a perder entre cielos blancos el negro color de corazones rotos.
Quisiera haber sido una de esas nubes que deciden recostarse en el sol para quemar un rato su desgastado aliento y formar entre vuelos las figuras de aire que los desalmados de abajo no logramos ver.
Seriamos una union de soledades, talvez dos nubes sin retorno que conciben el color del cielo y advierten su existencia con la presencia del agua lluvia al cuerpo que se moja.
Empezariamos en el cielo, para bajar en forma de lagrimas y reposar tan inagotable tristeza en las hojas de plantas en madrugada.... Te gustaria ser el rocio que desborda girasoles tempranos para contemplar un equilibrio de siluetas rotas?
Necesito ser un rato como el resplandor de la noche, para sentirme viva, para sentir que reencarnamos en los pegajosos gusanos que horas mas tarde han de convertirse en alas que se disponen a abrir el mundo con su llegada, para sentir las mariposas que vuelan como protestando nuestro interminbable comienzo, para finalmente partir junto a nuestro cansado aliento hacia una vida mas lejana, una vida mas allá de lagrimas de rostros tristes, de lagrimas de plantas frescas, mucho mas alla de lagrimas de cielos rojos, de lluvia de sangre, carne podrida, de girasoles solos, margaritas sin pétalos, preguntas sin respuestas rosas sin espinas dañadas por la turbulenta caida de los arboles.
Me quiero equivocar tanto como tu, como yo y como ellos, me quiero perder entre aormas de una silueta apagada en la noche, sin luna, sin nubes, sin el color de los pájaros verdes, y los peces dorados... quiero que me prendas el entusiasmo, las ganas, y dejes mis nubes de cielo roto entre tus lagrimas de anoche, para asi poder nacer en tu rostro y morir al humedecer las alas de tus mariposas de vientre en las noches.
una tarde noche, noche tarde, fria, oscura y tranquila... noche como cualquiera, sin relojes, sin tiempo, sin telefonos, ni llamadas...
una noche llena de noche, noche de color, color con sabor a licor. Una noche rosada, y negra, con olor a marihuana.... con hombres que prueban sensaciones entre hierba quemada.
noche de anoche, noche de ocultas miradas dilatadas, preguntas que nunca se hacen, y respuestas extrañamente calladas.
Que linda y oscura noche, donde la gente se envolvio entre pajaros negros, entre ratas con alas, que volaban para intentar capturar lo que sientes porque basta con pensarlo para sentirte muerta, perdida y transformada en ave negra.
Que dulce noche, donde escaparon todos, y la jaula quedo vacía, sucia...
¿porque no decides guardarnos otravez y para siempre ???... dejanos allá para observar gargolas de cabeza, ver que no tenemos ojos, que miramos lo que no miran los que viven el dia... dejanos transformar y ocultar las noches, para salir a contagiar las pocas aves blancas llenas de paz que no permiten que pacha se ilumine con la luna y seamos para siempre felices sintiendo lo que sientes, sin ver lo que no quisieramos que vieras, siendo uno solo!!.. viviendo solos, amando solos, creyendonos uno entre todos.
Hubo entonces una rebelión de la raza. Clases distantes, frustradas yopuestas, donde no importaba nada, y nadie prestaba atención al título anterior o la portara de un nuevo capítulo.
Ella era así, capaz de resumir una idea en una frase, pero refutando la decisión de la misma , en infinitas hojas donde jamás se llegaría a una verdadera conclusión conclusa. Decidió que su marido no le aceptaría su problema de alcoholemia, y empezó a frotarse las manos para generar una especie de calor, que de ahora en adelante se convertiría en su único consuelo. Cierto día, camino al hospital, desvariada, palideció al ver uno de sus pequeños ratoncitos de laboratorio volar hacia la tumba que había cavado el comandante Ernesto en su noche de bodas, vio el animal cada vez más próximo a su delicada piel de ángel y con sus dos manos lo estranguló . No, no a Ernesto, hablo del ratón!... el mismo que dejó caer sobre su última copa de vino seco, ya que no encontró un animal más sensato y exquisitamente blanco y puro para su ahogue de penas . Debo admitir que a mí también me pareció curioso que en vez de estrangularlo con una de esas tablitas de madera que al tocar el queso sueltan una criminal armadura de alambre largo, lo hubiese hecho con sus propias manos gruesas, torcidas, y viejas. Pero si, todos corrían la misma suerte, todos terminaban con los ojos torcidos y las tripas sueltas debajo de un alambre de púas, no más que por intentarpretender el queso. Pero este inocente ratoncito murió deseando volar hacia su piel para robarle el queso directamente de la tumba de Ernesto (su boca(juniors)), ya que inteligentemente suponía que el otro trozo tan expuesto y a la vista no podría ser comida fácil. Y si, claro que tenía hambre, y claro que ella quería alimentarlo, pero no con queso, ella sólo quería que bebiera sorbos cortos de licor y empaparlo en un mar de margaritas para extraer de su cálido cuerpo moribundo, un nuevo olor.
El dulce sabor de la avena que contagia de sonrisas a la leche en polvo y critica el dulce y particular color del azucar tornasolado...Con higado, con dientes, con hambre y corazones sonrientes...
Eres como esa cifra significativa despues del punto que ya no importa... que no suma ni resta ... que no anula pero que resulta insignificante anularla porque adorna el numero redondo redondeado. :)